radios.co.ni/
Jueves, 20 Febrero 2020
Monseñor Rolando:  Entremos en la cultura del silencio, en la virtud del silencio

Monseñor Rolando: Entremos en la cultura del silencio, en la virtud del silencio Featured

(Diócesis de Matagalpa) "No hay otro camino para descubrir la voluntad de Dios más que el silencio". Reflexiones de monseñor Rolando Alvarez, para la semana:

El silencio de la Virgen María es correspondido por el silencio de San José, la Virgen en su silencio corresponde al plan de salvación, a la propuesta del Ángel y ese: "He aquí la sierva del Señor hágase en mí según tu palabra" de la Virgen, bien se le aplica a José.

El Evangelio del cuarto domingo de Adviento dice que mientras José se preparaba para separarse de la Virgen y no ponerla en evidencia, el Ángel del Señor se le aparece y le dice: "No dudes en tomar a María como esposa"... Sólo quien vive en silencio interior es capaz de escuchar la voz del Señor, sólo quien vive en silencio interior es capaz de escuchar y discernir los signos de los tiempos y descubrir la voluntad de Dios. No hay otro camino para descubrir la voluntad de Dios más que el silencio.

Cuando nos dejamos envolver por tanto ruido del mundo no vamos a entender entre tantas cosas cual es la voz del Señor, si nos dejamos absorber por el bullicio, por el dolor que se padece y no se es capaz de guardar silencio interior, serenidad interior, paz interna, no se podrá saber que es lo que Dios te pide, que es lo que te está pidiendo en este momento o en esta circunstancia de tu vida.

Al revisar los breves pasajes en los que aparece José se descubre a este hombre silencioso. San Mateo dice que José hizo lo que el Ángel le pidió y tomó a María por esposa, también agrega el texto que el Ángel se le aparece de nuevo y le manda a huir a Egipto porque Herodes quería matar al niño. Pasan ahí en el exilio por algunos años, lejos de la Patria, luego el Ángel se le aparece nuevamente y le pide regresar.

Esto es lo poco de José que relatan las sagradas escrituras, pero nos enseña que en el silencio se descubre la voz de Dios, la voluntad de Dios, lo que el Señor quiere. Es en este silencio que José participa en la obra de salvación, por eso José destaca en dos virtudes: En ser hombre justo y hombre silencioso. ¿Cuánto silencio necesitamos nosotros para poder participar en la obra de salvación? ¿Cuánto silencio necesita el esposo para escuchar a la esposa? ¿Cuánto silencio necesita la esposa para escuchar al esposo?. Hermanos estamos habituados a hablar y poco a escuchar, y cuando no estamos habituados a escuchar al otro no se puede escuchar el latido del corazón del otro, si no guardas silencio no podrás escuchar y comprender al otro, al esposo o a la esposa, al prójimo.

Estamos muy habituados a hablar, nos gusta hablar, eso es bueno, pero es mejor, no se les olvide nunca, siempre será mejor escuchar, escuchar al otro, por eso a los seminaristas, a los sacerdotes les digo que el gran y primer ministerio es escuchar. ¿Cuántas veces has escuchado a tu esposo? ¿Cuántas veces te has sentado a escucharlo nada más? A escuchar sus latidos, anhelos, limitaciones y hasta pecados, ¿Cuántas veces has escuchado a tu esposa? Como padre de familia ¿Cuántas veces te has sentado a escuchar a tu hijo? ¿Cuántas veces has hecho silencio? El silencio que te lleva a la escucha y la escucha al encuentro. ¿Cuántas veces has escuchado a un hermano a una hermana? ¿Cuántas veces en una reunión familiar haces silencio? Muchas veces en esas reuniones pareciera que uno debe hablar pero muchas veces es mejor sólo escuchar para poder encontrarnos y vivir la comunión.

Estos breves pasajes de San José nos enseñan que a José no le bastaba ser justo para entrar en la historia de salvación, necesitaba ser silencioso. Pensaba como hubiera sido la vida de la Sagrada Familia teniendo una mujer silenciosa como María si José no hubiera sido silencioso, como hubieran hecho para descubrir que aquel hijo era hijo de Dios si no es en el silencio contemplativo, como hubieran hecho para entender sin el silencio la palabra de Simeón cuando dijo a la Virgen "una espada traspasará tu corazón", pero ven, no bastaba el silencio de la Virgen, necesitaba a lado un hombre de silencio.

Hermanos y hermanas: Entremos en la cultura del silencio, en la virtud del silencio y entonces los Evangelios aseguran que vamos a descubrir la voluntad de Dios.

En Nicaragua nos hace falta entrar en la cultura del silencio, que este tiempo de Navidad nos permita a los nicaragüenses entrar en una cultura de silencio, el silencio que lleva a la escucha del otro, deberíamos de darnos la oportunidad de escuchar al otro, al que piensa diferente, al que tiene otra perspectiva de la nuestra; si los nicaragüenses en un arranque de sensatez nos dejáramos penetrar por el misterio de la Navidad, este sería el momento de reencontrarnos y encontrar juntos soluciones cívicas y pacíficas para construir un país habitable, donde no hayan vencedores ni vencidos, donde gane el país, los nicaragüenses necesitamos escucharnos, escuchar al otro, escuchar su verdad y poner la nuestra. Hagámoslo por el bien de todos, por el bien de los niños y de nuestra patria, la escucha nos conducirá a este encuentro, es tiempo propicio para lanzar las redes, como San José escuchemos la voz de nuestra conciencia, la voz de Dios, hagamos lo que él dice, hagamos la prueba, como dicen las escrituras, y veremos que bueno es el Señor.

Los nicaragüenses hagamos la prueba del silencio, de escuchar al otro,

Read 165 times
Rate this item
(0 votes)

About Author